sábado

La escuela como plataforma de la educación.


Con respecto a este texto podemos rescatar las siguientes ideas:

1.    La escuela debe de servir para realizar ideales de igualdad y sobre todo de integración social de todas las personas de la sociedad.

2.    La globalización sin lugar a dudas trae muchos beneficios tecnológicos pero están  a su vez conlleva a problemas de violencia en la juventud debido a excesivo mal uso que se le da. También acarrea problemas de racismo.

3.    La migración humana es un fenómeno al cual debe de enfrentarse la escuela, puesto que por una parte significa el enriquecimiento cognitivo y sobre todo social, otras veces por el contrario conlleva al racismo por parte de los alumnos y sobre todo en un mayor rango por los padres. Es por ello que la escuela tiene la función de ser  un ámbito importante de conexión, relación, comunicación y sobre todo de INCORPORACION E INTEGRACION.

4.    En la educación social la violencia ha sido y será un detonante preocupante donde la solución no es la introducción de personas de seguridad  los centros educativos sino inculcar en ellos planteamientos de disciplina y valores que llevaran al alumno a ser una mejo persona.

5.    La educación antiguamente no tenía un fin para la sociedad ya que solo era un fin académico pero en la actualidad  tiene un fin también social.

6.    La escuela, se reitera tiene el fin de implantar a los alumnos en la sociedad y suplantar a la familia cuando éste no esté presente es decir en el tiempo escolar brindándole enseñanzas de valores y principios .

7.    Esta escuela debe de formar alumnos empapados en democracia, aceptación de pluralidad de opiniones, búsqueda del bien común y sobre el bienestar de su prójimo.

8.    Se debe de insistir en la importancia de atender a la pluralidad lingüística que está indisolublemente unida a la pluralidad cultural, promoviéndose un modelo de compensación como el cual se establezcan los apoyos de lengua para el español, al mismo tiempo de que los alumnos inmigrantes mantengan su lengua materna.

9.    La exclusión social es de circuitos tecnológicos y económicos e conexión, no de que haya poblaciones condensadas a la ignorancia. En ese caso de debe de incluir a todos sin ningún rezago de discriminación.

10. La educación  a lo largo de la vida es mas que la educación infantojuvenil y mas que la instrucción escolar, esta s una dimensión de la ida misma en l cual la comunicación y la comprensión son lo más útil y crucial.

VIOLENCIA ESCOLAR

VAMOS A VER QUE CADA DIA LOS ACASOS DE VIOLENCIA EN LA ESCUELA ESTAN QUE AUMENTAN PESE A LAS PRECAUCIONES QUE SE TOMAN. 




El acoso escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar,matoneo escolar o por su término inglés bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es elemocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia (12-13 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas.


ANALAISIS DE LA PEDAGOGIA PLANTEADA POR CARL ROGERS


Rogers se interesó en el estudio del individuo en sí mismo. Para esto desarrolló una teoría de la personalidad centrada en el yo, en la que se ve al hombre como un ser racional, con el mejor conocimiento posible de sí mismo y de sus reacciones, proponiendo además el autoconocimiento como base de la personalidad y a cada individuo como ser individual y único, Rogers en su teoría de la personalidad le otorga una importancia fundamental a dos constructos, que serán la base de ésta, tales constructos son el organismo y el sí mismo.
El organismo, sería el centro de cualquier experiencia que incluya todo aquello que ocurre internamente en el organismo. Esta totalidad experiencial constituye el campo fenoménico que es el marco de referencia individual conocido solo por la persona. De hecho el modo como el individuo se comporta depende del campo fenoménico, es decir, la realidad subjetiva y no de las condiciones estimulantes (realidad externa), este campo fenoménico sería entonces para Rogers la simbolización de parte de las experiencias de cada persona. Es posible, sin embargo, que la experiencia no se represente de un modo correcto, en dicho caso la persona se desempeñará inadecuadamente. Según la teoría de Rogers todas las personas tienden a confrontar sus experiencias simbólicas con el mundo objetivo, esta verificación de la realidad le proporciona al sujeto un conocimiento confiable del mundo el cual le permite conducirse adecuadamente en la sociedad, sin embargo en algunas ocasiones estas verificaciones pueden ser incorrectas, lo cual conlleva al individuo a tener un comportamiento carente de realismo.
El sí mismo por otra parte sería una parte del campo fenoménico que poco a poco se va diferenciando y que en definitiva representa lo que la persona es. Además del sí mismo como tal, existe un sí mismo ideal que representa lo que la persona desearía ser.
Podríamos decir entonces, en términos más simples, que el yo o si mismo estaría constituido por un conjunto cambiante de percepciones que se refieren al propio individuo. Como ejemplo de estas percepciones tendríamos: las características, atributos, capacidad, valores, etc, que el sujeto reconoce como descriptivos de su persona y que percibe como partes de su identidad. Mientras que el organismo sería la unidad psicofísica total de la cual el yo formaría parte.
El organismo posee la tendencia innata a la actualización, la cual preside el ejercicio de todas las funciones, tanto físicas como de la experiencia. Tiende constantemente a desarrollar las potencialidades del individuo para asegurar su conservación y enriquecimiento, teniendo en cuenta las posibilidades y los límites del ambiente. Por lo tanto, ya que el yo o "si mismo" es parte del organismo podemos concluir que también está sujeto a lo que es la tendencia actualizadora. La tendencia a la actualización del yo actúa constantemente y tiende, también constantemente a la conservación y al enriquecimiento del yo, es decir, se opone a todo lo que lo comprometa. Sin embargo, el éxito o la eficacia de esta acción, no depende de la situación real u objetiva, sino de la situación tal como el sujeto la percibe, y el sujeto percibe la situación en función de la noción que tiene de su yo. Podríamos decir entonces que, de acuerdo a Rogers, el mundo es percibido a través del prisma del yo, o sea, lo que se refiere al yo tiene tendencia a ser percibido en relieve y es susceptible de ser modificado en función de los deseos del sujeto, mientras que lo que no tiene relación con el yo, tiene tendencia a ser percibido de forma más vaga o a ser totalmente pasado por alto. De tal modo que en última instancia, es la noción que se tiene del yo la que determina la eficacia o ineficacia de la tendencia actualizante.
Un ejemplo de lo anterior sería el caso de un sujeto invitado a participar de un festival de canto. Si él se percibe a si mismo como una persona "desafinada" evitará presentarse a la competición, por muy talentoso que este, de hecho, sea y por muy ventajosa que sea la oportunidad. Esto se debe a que para el sujeto la participación en el concurso en lugar de representar una ocasión de enriquecimiento, se presenta como un riesgo para la conservación de su yo, tal como él lo percibe. Supongamos luego que el mismo sujeto se percibe a sí mismo como poco resistente a los fracasos o al ridículo. En presencia de tal concepción del yo, la tendencia actualizadora en lugar de incitar al sujeto a participar del festival le lleva, más bien, a abstenerse, defendiendo la imagen que tiene de sí mismo.
A partir de lo anterior podemos observar que la eficacia de la tendencia a la actualización del yo depende del carácter realista de la noción del yo. La noción del yo es realista cuando hay correspondencia o congruencia entre los atributos que el sujeto cree poseer y los que posee en realidad. Para comprobar el carácter realista de cualquier percepción que atañe a la noción del yo, el individuo dispone de dos clases de criterios. El primero se refiere a la experiencia vivida del sujeto (a propósito del objeto en cuestión), mientras que el segundo consiste en el testimonio que da la conducta del sujeto y la de los demás respecto a él. En el caso de que la noción del yo sea real, la actualización estará guiada de un modo adecuado y el individuo tendrá bastantes probabilidades de alcanzar los fines que se propone; en el caso contrario, es decir, cuando la noción del yo lleva consigo lagunas y errores (como sería el caso de los individuos que se apegan al yo ideal que plantea Horney) la tendencia actualizante no aparecerá clara, se propondrá fines difíciles de alcanzar, sino irrealizables que terminaran en frustraciones y fracasos, los cuales obstaculizan el buen rendimiento.

Comentario sobre el modelo de Carl Rogers
Desarrolló una teoría de la personalidad centrada en el yo, en la que ve al hombre como un ser racional, con el mejor conocimiento de sí mismo y de sus reacciones; Además propone el autoconocimiento como base de la personalidad y a cada individuo como ser individual y único.
A medida que el ser humano va madurando, el entorno impone 
lógica y orden. El individuo se va haciendo consciente de esta
lógica, el yo se asoma y se diferencia del mundo fenoménico. Este hecho le permite al yo, pasar a ser parte de consciente de su experiencia; evoluciona en relación con el mundo, desea ser consistente y podría presentarse un cambio mediante las interacciones que se producen. Rogers nos plantea el organismo como un todo organizado y funcional, con una fuente central de energía que sería la tendencia a la actualización, 
mantenimiento y mejora del mismo. Estos procesos conducirían al organismo a la valoración

viernes

Recursos para una eficiente expresión oral




Técnicas y trucos para hablar en público


Hablar en público o ante los medios de comunicación provoca, con frecuencia, nerviosismo y temores. Es una situación lógica para quien no está habituado.

Pero existe un conjunto de recursos, que se engloban en la denominada ciencia de la retórica, que pueden ayudarnos a vencer esos obstáculos y a mejorar nuestra confianza y capacidad para hacer llegar nuestro mensaje de forma nítida, precisa y eficiente.

Descartemos, desde el principio, que hablar en público requiere amaneramiento o grandilocuencia. Al contrario: lo mejor es la sencillez y la claridad; el lenguaje más común y conocido por el auditorio al que nos dirigimos. Con un límite infranqueable: la precisión frente a las generalidades; la honestidad de lo que expresemos frente a demagogias fáciles. El recurso permanente al efecticismo descalifica la oratoria más brillante y al orador de mayor perfección lingüística.

En definitiva, para comunicar bien hay que cuidar la forma en que se expresan los mensajes, pero hay que ser rigurosos con el fondo, con el contenido. Es decir, el buen orador construye sus discursos con respeto escrupuloso tanto a la forma (el lenguaje que utiliza) como al fondo (lo que verdaderamente piensa, defiende y plantea).

CARACTERÍSTICAS DE UNA BUENA COMUNICACIÓN


Claridad: Exponer ideas concretas y definidas, con frases bien construidas y terminología común y al alcance de los destinatarios. Si hay que emplear palabras que puedan presentar dudas al auditor, mejor detenerse en explicarlas para que puedan ser comprendidas.

Concisión: Utilizar las palabras justas; huir de palabrería. No hay que ser lacónicos, pero tampoco emboscar al destinatario en una farragosa oratoria, por más que sea preciosista.

Coherencia: Construir los mensajes de forma lógica, encadenando ordenadamente las ideas y remarcando lo que son hechos objetivos y lo que son opiniones, sean del orador o de otras personas.

Sencillez: Tanto en la forma de construir nuestro mensaje como en las palabras empleadas.

Naturalidad: Tal vez, lo más difícil de lograr. Requiere una expresión viva y espontánea, lo que no implica vulgaridad o descuido. Es la prueba del dominio del lenguaje y el camino para lograr esa naturalidad, precisamente por una concienzuda preparación de la intervención. Sólo así, con preparación y ensayo, se puede asegurar convenientemente que el mensaje llegue a sus destinatarios de forma precisa y fácilmente comprensible.

¿CÓMO CONSTRUIR BIEN EL MENSAJE? RECURSOS ESTRUCTURALES


De la forma en que se organicen las frases, de las palabras que se utilicen, va a depender en buena medida que el mensaje sea bien comprendido por los destinatarios. Al elegir estas o aquellas palabras, y al construir las frases con una u otra estructura, se está apostando por una determinada forma de llamar la atención del oyente sobre aquellas ideas esenciales que tratamos de comunicar. Equivocar la forma de expresión oral equivale a impedir o cortocircuitar las posibilidades de comunicación.

¿CÓMO PROCEDER? REGLAS ELEMENTALES


A. Si se trata de una comunicación coloquial, frases muy cortas, de pocas sílabas. En un discurso, las frases pueden ser más amplias, pero cuidando en su construcción las opciones de "hacer pausas" (para respirar, o para remarcar un concepto) que faciliten su expresión oral, y también su comprensión por el auditorio.

B. Para enfatizar las "ideas principales", las repeticiones son una herramienta fundamental de la expresión oral. Repetición no significa reiteración, o monotonía. Se recalca una idea, pero no necesariamente con las mismas palabras, sino con sinónimos.

Posibilidades: Empezar varios párrafos con una misma palabra o expresión. Repetir la última palabra de la frase anterior al comenzar una nueva. Terminar una frase recalcando la idea con la que comenzamos. Concluir varias frases de la misma forma. O, repetir un sustantivo, acompañándolo de distintos calificativos.

Para el buen uso de este recurso estructural (sin el peligro de caer en el abuso de muletillas, frases hechas, o reiteraciones) lo mejor es preparar y ensayar a fondo la intervención de que se trate. Sólo oyéndonos seremos conscientes de fallos y carencias propias, o de las dificultades que entraña su improvisación.

C. Hacer, periódicamente, recapitulaciones de nuestro mensaje, de las ideas fundamentales que se están desarrollando en la intervención pública. Estos resúmenes periódicos evitan que el auditorio se extravíe y aseguran un mejor seguimiento del hilo argumental.

D. Exponer paralelismo - o contraposiciones - también ayuda a precisar y clarificar el mensaje que tratamos de comunicar. Enfatiza lo que pretendemos expresar y nos permiten dar al mensaje los contornos y matices que queremos trasladar (razón/emoción; ciencia/experiencia, etc: contrastes.)

E. Amplificar una idea de nuestro discurso, bien recurriendo a la síntesis de lo expresado y a su repetición resumida; o bien, recalcando dicha idea desde diferentes puntos de vista. Con ello, se aclara y profundiza el mensaje, y el receptor podrá captar los matices y el conjunto de la idea expresada. Se amplifica recurriendo a ejemplos, comparaciones o contrastes, aclaraciones, o, en ocasiones, con frases hechas.

F. Construir la intervención (discurso) de menos a más, en orden acumulativo. Las ideas y mensajes deben seguir un orden ascendente, apoyando cada una de ellas en las anteriormente expresadas a las que, evidentemente, deben aportar algo nuevo. Este orden lógico de construcción del mensaje nos permite, además, ir acrecentando el interés de los destinatarios y mantener su atención a lo largo de la intervención. Es una forma de evitar que "desconecten". (En la comunicación periodística, la gradación es inversa: lo más destacado, al principio, es el titular).

G. Si se trata de una intervención larga, es preciso marcar de alguna forma las pausas entre un apartado y otro de la comunicación. entre uno y otro mensaje, en tal caso, conviene introducir "transaciones" se resume lo dicho y se anuncia el camino que va a seguir el discurso; los nuevos conceptos.

ELEGIR LAS PALABRAS INDICADAS. RECURSOS ESTILÍSTICOS


En la expresión oral, lo recomendable es buscar la claridad, la concisión, la sencillez y la naturalidad; todo ello, respetando la coherencia interna del mensaje. Pero esas características no impiden que cada cual tenga, o trate de buscar, un estilo propio fundado en sus específicos recursos y habilidades expresivas.

RECUERDA: Para comunicar bien hay que cuidar la forma en que se expresan los mensajes, pero hay que ser rigurosos con el fondo, con el contenido.

En la expresión oral y pública, el objetivo es comunicar algo de la mejor manera y con el mayor impacto posible.Para lograrlo, se utilizan recursos estilísticos: expresiones que buscan la mayor expresividad e impacto para captar la atención, y que se separan del lenguaje normal.

CREAR IMÁGENES: UNA BUENA MANERA DE CAPTAR LA ATENCIÓN ¿DE QUÉ FORMA?


1. Llamar por su nombre a las cosas, nombrarlas. Con sustantivos y adjetivos bien elegidos se evoca perfectamente una cosa, una idea.

2. Definir o escribir una idea de forma sencilla, destacando los rasgos esenciales.

3. Narrar una acción que queremos evocar.

4. Recurrir a la comparación o al ejemplo para precisar la idea que queremos transmitir. Tanto la comparación como el ejemplo ayudan a entender lo desconocido a través de lo conocido; o lo abstracto a través de lo concreto. También el recurso a la metáfora ayuda a evocar e identificar aquello que queremos expresar: señala la identidad de una cosa o idea con otras mediante la especificación de sus rasgos comunes.

5. Un recurso contrario es la "antítesis", en cuanto aclara lo que queremos expresar -el concepto- por su contraposición o contraste con otras ideas fácilmente identificables. Es una herramienta que contribuye, además, a que la expresión oral gane en ingenio, sorpresa y expresividad.

6. Otros recursos estilísticos serían: la "antífrasis", que es decir lo contrario de lo que nuestro interlocutor espera: la 'ironía', combinada con otros recursos gestuales, fonéticos, etc; la 'paradoja', oponiendo dos aspectos contradictorios en apariencia, pero que no lo son en nuestro mensaje; y los 'juegos de palabras', oponiendo términos que suenan igual, pero que tienen un significado diferente.

7. Para dar riqueza, color y expresividad al estilo también es posible recurrir a figuras que dan énfasis a aquello que más nos importa destacar: Además de la voz y el gesto, existen recursos estilísticos tales como la 'hipérbole' (deformación), que nos permite presentar una cosa o idea agrandada o empequeñecida para ganar en expresividad o para ridiculizarla; la ponderación retórica o 'exageración' para dar mayor relieve a lo que se quiere destacar, o la atenuación, que al quitar importancia a lo que se dice, lo destaca.

8. Personificar, dramatizar o recurrir a lainterrogación son, asímismo, recursos estilísticos de primera magnitud.

- al dar vida a cosas inanimadas, se remarca su protagonismo y su interés.

- al escenificar una historia, haciendo hablar a sus personajes, ponemos ante los ojos del oyente de forma gráfica lo que nos importa transmitir.

- al preguntar en voz alta se trata de reafirmar lo que decimos, multiplicar la resonancia de esa afirmación. La expresión, además, gana en emotividad y persuasión.

En definitiva, existen multitud de posibilidades estilísticas que pueden enriquecer la expresión oral, y con ello la comunicación personal para conectar con el auditorio. Se trata de optar por aquellos que, en cada caso, mejor puedan transladar nuestro mensaje.

Lo que no debe olvidarse es que, por tratarse de un mensaje oral, el lenguaje ha de ser vivo y natural; que las palabras han de traslucir frescura y espontaneidad. Están permitidas, incluso, incorrecciones gramaticales si con ello se refuerza la expresividad. Y también obviamente, las expresiones populares, los refranes, las frases hechas, etc.

RECUERDA: Para enfatizar las 'ideas principales', las repeticiones son una herramienta fundamental de la expresión oral.

domingo

La escuela como plataforma de la educación.


El análisis crítico del racismo


Como todos sabemos, los derechos humanos son las facultades, prerrogativas y libertades fundamentales de que goza una persona y que se derivan de su dignidad, por lo que no pueden ser vulnerados y por ello los Estados y las leyes que los rigen tienen la obligación de reconocerlos, difundirlos, protegerlos y garantizarlos.
Todas las personas, sin importar su edad, religión, sexo o condición social, gozan de estos derechos, los cuales son indispensables para el desarrollo integral del individuo; sin embargo también debemos respetar los derechos humanos de las demás personas, pues tenemos obligaciones que cumplir.
Reconocemos que en todos los países del mundo se violan los derechos de las personas, pues nos enteramos por los medios de comunicación sobre, la inseguridad, violencia, muertes, secuestros, discriminación, racismo, robos, etc. que crean   inestabilidad en muchos   países.  


En esta oportunidad se hace énfasis en el racismo, que está perjudicando a muchas personas alrededor del mundo. El racismo se define   una forma de discriminación de las personas recurriendo a motivos raciales, tono de piel u otras características físicas de las personas, de tal modo que unas se consideran superiores a otras. El racismo tiene como fin intencional o como resultado, la disminución o anulación de los derechos humanos de las personas discriminadas.   Apareció en Europa en el siglo XIX con el fin de justificar la supremacía de una supuesta "raza blanca" sobre el resto de la Humanidad.
En algunos países de Europa, los medios de comunicación demuestran que la discriminación es un tema frecuente, sin embargo la frecuencia con que distribuyen las noticias y la cobertura es mínima, ya que se reduce a uno o dos artículos diarios, sin profundizar en la problemática.   La investigación y experiencia han demostrado que los diversos grupos de etnias minoritarias están sujetas a condiciones sociales de una precariedad postrera.



La discriminación por parte de la “Raza blanca”


La supremacía blanca o supremacismo blanco es una ideología que sostiene que la raza blanca (definida ésta por elementos biológicos, culturales e incluso morales) es superior a otras razas. Este término se usa para describir una ideología política que promueve el dominio social y político de los blancos. Se basa en el etnocentrismo y un deseo de hegemonía sobre los pueblos no-blancos.

El supremacismo blanco suele asociarse con el racismo en contra de los negros, indígenas o amerindios, mestizos y frecuentemente al antisemitismo, creyendo que los judíos no son lo suficientemente blancos, aunque también ha sustentado la discriminación hacia algunos pueblos de Asia.

Se encuentran grupos de supremacía blanca en países con poblaciones de blancos o caucásicos, incluyendo Europa (incluyendo toda Rusia), Norteamérica, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Latinoamérica. Estos grupos son observados como grupos de odio, y varios países han aprobado legislaciones que limitan este tipo de organizaciones.

Estados Unidos antes y después de la Guerra de Secesión Norteamericana, eran un país de supremacistas blancos tanto en lo político como en lo social y económico, del mismo modo que lo fue Sudáfrica durante el Apartheid. En la actualidad se debate intensamente sobre la influencia continua del supremacismo blanco, su alcance y naturaleza en la cultura occidental.

La supremacía blanca se emplea a veces en un sentido algo más amplio, defendiendo no solamente la idea filosófica de que la raza blanca es superior a otras razas, sino que aquella debería ejercer su dominio sobre éstas.




lunes

LA EDUCACIÓN EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE: LAS APUESTAS DE LA PEDAGOGÍA SOCIAL


1.       Concepto y objeto de la Pedagogía Social
1.1. Significado y Significante de la pedagogía-educación social

Lo que se conceptúa como educación social tiende a variar según la ideología, la filosofía y la visión antropológica de la que se desborda su conocimiento científico, constituyendo un verdadero problema de cognición teórica y axiológica. Si resulta difícil definir que es la pedagogía social, más difícil resultará concretar cuál es su objeto al existir diferentes modos de observarlo, de otorgarles significados precisos o de dirimir cuáles son las demarcaciones científicas, académicas y profesionales que han de asignarle a este campo.


1.2. La pedagogía social como ciencia de la educación social
La educación, en efecto, no es solo un elemento pasivo que recibe los influjos de la sociedad, sino que es también un factor dinámico que actúa sobre ella reformándola o modificándola.
La pedagogía social más que ver qué cosa puede hacer la educación para la sociedad educando al sujeto como tal en la sociabilidad, define qué cosa debe hacer la sociedad no tanto para la educación, sino para ser educadora. 
La pedagogía social es la pedagogía de una sociedad como educadora del hombre y de las generaciones en el sentimiento y en la conciencia de los propios deberes pedagógicos en lo que respecta a la dignidad y al valor de las personas. La educación social atiende a la producción de efectos de inclusión cultural, social y económica, al dotar a los sujetos de los recursos pertinentes para resolver los desafíos del momento histórico. Se llama educación social a un tipo de trabajo social de aspecto educativo, cuya pretensión es acrecentar el bienestar de los individuos y grupos, especialmente de aquellos que están afectados por problemas de inadaptación y marginación social.


1.3. La re conceptualización de la pedagogía social: de las viejas acepciones a los nuevos conceptos

La pedagogía social reconoce a la educación social como su objeto de estudio, está aludiendo a un amplio conjunto de iniciativas, experiencias y practicas educativas que, al tiempo que se contextualizan en diferentes realidades sociales (grupos, instituciones, comunidades, etc.), promueven acciones socioeducativas de naturaleza compleja e interdisciplinar. Pretende, de este modo, contribuir al desarrollo integral de las personas y de la convivencia social, afrontando necesidades y problemas que surgen en la vida; compartiendo objetivos y criterios de actuación que son propios de un trabajo social reflexivo, critico y constructivo, mediante procesos educativos orientados a la transformación  de las circunstancias que limitan la integración social de las personas, procurando una mejora significativa de su bienestar colectivo y, por extensión, haciendo más creíble la legítima aspiración de todas los ciudadanos a una mayor calidad de vida.